Intoxicación con cebolla, papa, tomate y ajo


La cebolla puede ser tóxica en cualquiera de sus estados, cruda, cocida, o deshidratada. La toxicidad dependerá de los compuestos sulfúricos (derivados azufrados) que contenga y esto último irá directamente relacionado con la cantidad que haya sido aportado desde el suelo. Los disulfuros son agentes oxidantes que causan hemólisis, hemoglobinemia y hemoglobinuria. Los gatos son más susceptibles ya que la hemoglobina es más propensa a oxidarse. Dentro de los caninos, las razas japonesas son las más susceptibles. La sintomatología comprende hipoxia, mucosas pálidas, debilidad, depresión, aumento de frecuencia cardiaca y respiratoria, vómitos, anorexia, anemia generalmente regenerativa. Hemoglobinemia, hemoglobinuria, morfología anormal eritrocitaria.

Una intoxicación similar, puede también verse con el consumo de ajo (Allium sativum) que pertenece a la misma familia.El tomate (solanum lycopersicum) pude producir signos tóxicos en caninos y felinos luego del consumo de los brotes, flores y el fruto no maduro. Contiene tomatina, que es un alcaloide relacionado a la solanina.

Signos: gastrointestinales, efectos cardíacos y nerviosos (ataxia, tremores, convulsiones) similares a la inhibición de la acetilcolinesterasa. Los signos sistémicos son raramente presentados ya que la tomatina no se absorbe fácilmente por TGI. (Dependerá de la ingesta) El tratamiento es sintomático y de soporte. La papa también contiene solanina. Se cree que en mayor cantidad en la cáscara y en papas pasadas de estado. La cocción no parece afectar el contenido de alcaloides